04 abril 2011

Palabrejas: Trócola, cilindro madre, gamusino.

Cuando vayas al mecánico ten cuidado si te dice que se te ha espilonchado el cilindro madre o que se te ha roto la junta de la trócola... puede que esté intentando timarte. Un timo, más o menos, como el de cazar gamusinos...

No obstante, todas estas palabras son reales y existen... bueno, todas salvo espilonchar, que solo existe fuera de los límites de la todopoderosa y poco valorada R.A.E.

Empezaremos esta reflexión con Gamusino, que según el "espabilaburros" es:
1. m. Animal imaginario, cuyo nombre se usa para dar bromas a los cazadores novatos.

Bueno, a cazadores y no cazadores, porque yo salí de pequeño a cazarlos... y acompañé a otros a que los cazaran. En mi pueblo se cazaban de noche, y el bromista aprovechaba la inocencia del primo y la oscuridad para meter los gamusinos vivos en un saco que el antedicho (el primo) tenía que cargar. El gancho le daba un meneíto al saco para hacer creer al primo que los bichos estaban vivos. Acababas baldado por haber cargado durante una o dos horas con el saquito lleno de piedras... y en mi pueblo es todo cuarzo y granito.

Los otros temas que nos ocupan hoy son la junta de la trócola y el cilindro madre.

La primera no existe, al menos no la junta junto a la trócola.

La trócola, según la R.A.E. es una polea, y polea es:

1. f. Rueda acanalada en su circunferencia y móvil alrededor de un eje. Por la canal o garganta pasa una cuerda o cadena en cuyos dos extremos actúan, respectivamente, la potencia y la resistencia.

Por lo general se asocia más a una polea de pesaje o a una polea con trinquete o retenedor similar a las correas que usan los camiones para asegurar la carga, que se usaban desde el último cuarto del siglo XIX hasta principios del XX en España para tensar los hilos telegráficos. No obstante, podríamos decir que cualquier polea es una trócola.

En los coches hay trócolas (sustentan a las correas de distribución y accesorios), pero ninguna tiene juntas... como mucho rodamientos.

El cilindro madre se solía espilonchar con frecuencia desde la década de los cincuenta hasta la de los ochenta del siglo XX. Si hay algo que se pueda aplicar al coche es ésto, porque el cilindro madre no es otra cosa que el pistón principal en un sistema hidráulico o neumático.

En este tipo de sistemas existen dos cilindros. Uno sobre el que se aplica la fuerza y otro que la recibe multiplicada o desmultiplicada según la diferencia de tamaño de los pistones, que es inversamente proporcional a la fuerza aplicada (¿o era recibida?).

Para resumir, el cilindro madre se encuentra alojado en el pedal de freno, y es el que aplica la fuerza a los pistones de cada rueda, que mediante la poderosa acción de la neumática imprimen gran fricción al disco o tambor, lo que permite detener el vehículo. Algunos autobuses urbanos disponen de sistemas de freno digital, que solo tienen dos estados: andar y parar. Cuando el conductor imprime una suave presión en el pedal, se desata todo el vigor del compresor que muerde con violencia los discos o tambores de freno, deteniendo en seco el trasto, y haciendo que los madrileños, que somos poco despegados, nos unamos más, si cabe... que cabe, ¡ya lo creo que cabe!

Buenas noches y buena suerte.

3 comentarios:

Mark dijo...

JAAAAAAAAAAJAAAAAAAAAAJAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAA!!!! ME PARTO LA CAJA NEEENNN!!!!!!!!

No me he reido asi en por lo menos quince minutos! JAJAJAJAJA

Tremenda clase de clase y humoristica!

Abrazo, tio, te lo has ganao de largo!

El Prenda dijo...

Me alegro que te haya gustado, nen... a ver si aprendo a poner más fotos.

¡Abrazo!

woyujune dijo...

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paxil